Práctica y manejable
¿Tu casa no dispone de mucho espacio? La grúa de traslado Hop accede a lugares a los que no podrías llegar con otras grúas porque es estrecha y maniobrable.
La longitud de las patas llega a los 95 cm, permitiendo que el usuario disponga de espacio de sobra para no chocar contra el cuerpo de la grúa.
La grúa eléctrica permite realizar transferencias desde el sofá, cama o sillón porque cabe bajo el mobiliario. Como resultado tenemos unas transferencias más cómodas.
El cuidador puede abrir las patas de la grúa de traslado mediante un sencillo pedal en el caso de que busque una mayor estabilidad o quiera realizar una transferencia desde una silla de ruedas entre ellas. De este modo, la apertura cambia de 55 a 76 cm, una de las medidas más reducidas del mercado.
Su tamaño compacto no está reñido con la resistencia: soporta un peso máximo de usuario de hasta 150 kg. Muy pocas grúas domiciliarias ofrecen estas prestaciones teniendo unas dimensiones tan reducidas.